Trapa engaña a los consumidores… y se vanagloria

autocontrol

Apelamos a las Autoridades competentes del mercado y de la comunicación en España y en Europa para que Trapa respete los derechos de los consumidores. El lema «sin aceite de palma» engaña a nosotros, los ciudadanos, y traiciona (humillándola) a la ciencia. A Trapa no le importa los bosques sino el dinero.

Trapa ha decidido ignorar la opinión de la Agencia para el autocontrol (enlace), demostrando que no tiene ningún interés hacia los consumidores españoles y ningún respeto hacia la Agencia.

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Hemos demostrado que la información usada por Trapa para demonizar el aceite de palma es falsa porque no cuenta con ninguna demostración científica. Trapa aprovecha la emotividad de los consumidores para engañarlos. El esquema es sencillo: se difunde información falsa sobre un ingrediente y luego quita ese ingrediente de sus productos, marcándolo en la etiqueta.

Trapa seguirá engañando a los consumidores afirmando que el aceite de palma es el único cultivo responsable de la deforestación. FALSO. Trapa evita mencionar los daños medioambientales que causaría la transición del aceite de palma a otros aceites vegetales.

Trapa es el verdadero enemigo del medioambiente. Trapa promueve la pobreza en los países en vías de desarrollo. Trapa no se preocupa de sacar provecho brindando productos de calidad a los consumidores. Al contrario, les cuenta mentiras para capturar su emotividad.

Si Trapa estuviera realmente interesada en el medioambiente, podría comprar aceite de palma sostenible.
Recordamos que el aceite de palma es el único ingrediente sometido a certificaciones de calidad apremiantes.

Además, es el cultivo con el rendimiento más elevado por hectárea:

  • 3,8 toneladas por hectárea para el aceite de palma;
  • 0,8 para la colza;
  • 0,7 para el girasol.

Sustituir las plantaciones de palma con otro cultivo comportaría únicamente un mayor impacto en el medioambiente: haría falta más terreno y, por consiguiente, habría más deforestación. El análisis de ciclo de vida (ACV), en inglés Life Cycle Assessment, el análisis de los costes medioambientales, permite medir el impacto medioambiental de cada fase del ciclo de vida de un producto. De hecho, se consideran todas las fases vitales del objeto de la investigación: a partir de la extracción de las materias primas hasta el uso del producto por parte del consumidor, pasando por la energía necesaria para fabricar el producto, el transporte o la distribución del producto al consumidor. Por tanto, según ACV, es posible afirmar que el aceite de palma tiene un impacto generalmente inferior en el medioambiente respecto a otros cultivos de aceite vegetal para uso alimentario.

Trapa sigue a COOP, Barilla e Iceland Food, intentando adelantar a la competencia. Sugerimos a Trapa que les pregunte a estas empresas los costes que están abarcando para sustituir el aceite de palma, el coste del girasol y el escaso resultado que están teniendo en los consumidores.

Según demuestra el estudio Kantar, los consumidores ya conocen la trampa de las etiquetas ‘sin’. Ya no se lo creen. De hecho, el índice de satisfacción de las marcas que usan la etiqueta ‘sin’ ha disminuido. ¿Dónde irá a parar la reputación de Trapa después de esta pantomima?

Esta guerra contra el aceite de palma es una obsesión. Demonizando, discriminando y usando un lenguaje bondadoso-saludable extremista no se obtiene ningún resultado positivo.

¡No ilusionemos al consumidor! Nos dirigimos a las autoridades nacionales e internacionales para detener la desinformación y la manipulación de los ciudadanos.

For Free Choice aims to promote scientific information and method in public discourse. For Free Choice also defends consumers’ choice rights against the smear and demonizing campaigns which aim to confuse them and benefit specific interests.