Preocupantes primeros pasos del nuevo Ministerio de Consumo

Ministero de Consumo

Preocupantes primeros pasos del nuevo Ministerio de Consumo

España ya tiene oficialmente Gobierno y se ha reunido en su primer Consejo de Ministros. Y dicho Gobierno lo componen cuatro vicepresidencias y dieciocho ministerios, entre los que encontramos el Ministerio de Consumo, un área que hasta la fecha había tenido rango de dirección general. Lo va a dirigir el autoproclamado comunista Alberto Garzón, Secretario General de Izquierda Unida y miembro del Partido Comunista de España. Garzón llega al nuevo ministerio con una cesta de recetas intervencionistas bajo el brazo, que limitarán seriamente la libertad de consumo de los españoles en un amplio rango de sectores. Uno de los primeros frentes que Garzón quiere atacar es aquel abierto contra las casas de apuestas. Las medidas de Garzón no solo pasarían por endurecer los controles de acceso a los locales de apuestas, sino a cerrar directamente un amplio número de locales situados en las proximidades de los centros escolares. Dichas medidas incluirían la prohibición de abrir antes de las 22:00 para muchos locales que hoy en día tienen permiso de apertura de 12 horas diarias.

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Otra de las batallas que pretende lidiar el ministro Garzón es por el consumo sostenible. Eso sí, en lugar de pretender potenciar la economía circular, o liberalizar el mercado energético para dar mayor cabida a la libre competencia y a la consecuente innovación en energías renovables, Garzón ha preferido hablar sobre prohibiciones de uso de bolsas o envases de plástico en la venta de ciertos productos, sin ofrecer opciones alternativas a dicho problema.

Las medidas que se barajan al respecto, tanto por parte del PSOE como de Unidas Podemos, son propuestas centradas en pronunciadas alzas fiscales que tendrán efectos regresivos sobre el consumo, lastrando los volúmenes de consumición de la economía española y perjudicando sobremanera a las clases socioeconómicas mas desfavorecidas, debido al efecto que dichas medidas intervencionistas tendrían sobre el conjunto de precios de los productos más básicos.

Por otro lado, una de las ofensivas más decididas que tiene preparada el ministro Garzón es aquella contra la comida “basura” y los alimentos ultraprocesados. Hasta ahora, el IVA cobrado en los restaurantes de comida rápida, al igual que en cualquier otro, era del 10%. El nuevo gobierno quiere subirlo y añadir, además, medidas fiscales extraordinarias para tratar de reducir el consumo de este tipo de alimentos. Asimismo, el texto del acuerdo firmado entre ambas formaciones políticas fija como objetivo introducir un “semáforo nutricional” para indicar a los consumidores el valor nutricional de los alimentos que van a consumir. Esta etiqueta incorporaría colores y letras para indicar el nivel de grasas saturadas, vitaminas o proteínas, además de la ingesta semanal recomendada de dicho producto.

Las medidas propuestas por la nueva coalición en materia de consumo suponen, a priori, una amenaza a la libertad de elección de los consumidores. La introducción de impuestos especiales y el alza de la fiscalidad existente aplicada a la “comida basura” supondrían una clara medida regresiva, ya que suelen ser los deciles más bajos de la distribución de la renta los que dedican una mayor parte de su presupuesto a consumir este tipo de alimentos. Además, resultará muy complicado para el ministerio definir qué se entiende por “comida basura” o “alimentos ultraprocesados”.

Esperemos que el nuevo ministro atienda a la industria agroalimentaria para conocer mejor su realidad, de forma que no se deje llevar por medidas populistas que solo sirven para quedar bien en los informativos pero que pueden dañar gravemente a una de las industrias más importantes de nuestro país y no lograr, además, los supuestos beneficios sobre la salud de las personas.

Preocupantes primeros pasos del nuevo Ministerio de Consumo

Image by Brian Britigan courtesy of the NYT >>>

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